viernes, 7 de marzo de 2014

Anventuras de una virgen en la ciudad... 1


Amanda se levantó con algo de ansiedad y tan pronto se quitó las cobijas de encima corrió a ver si el horrendo grano que tenía en una de las esquinas de su frente seguía allí. Tun tun tun, allí estaba, peor que el día anterior pero no tanto como para ser extraído; este iba a ser uno de esos días.

Luego de ahorcar a la Amanda que la miraba desde espejo, por tener esa cosa grande, roja y altanera, se dirigió al refrigerador, comió algo de fruta y entro en la ducha. "Señor te pido que pase inadvertido y que Sonia no lo note", fue la oración que hizo mientras el agua le enjugaba su cabello castaño cobrizo, resultado de un tinte hecho en casa; a los treinta y dos años Amanda no se podía permitir parecer un unicornio, aunque en realidad lo que más le estresaba eran los comentarios que su Jefa le haría.

-Oh! pero qué tenemos aquí -dijo Sonia ruidosamente al ver a Amanda-Querida no tienes problemas de autoestima, eso es seguro, yo en tu lugar me hubiera reportado enferma -y rio como si bromeara, aunque todos sabían que Sonia nunca bromeaba.

Que b... Amanda no termino su pensamiento, no caería en la trampa de insultarla, ni siquiera en su mente, sin embargo lo que hubiera deseado, lo que siempre deseaba era poder tener alguna respuesta rápida y elocuente que la hiciera salir dignamente de la nube de humillación en que Sonia parecía meterla con sus comentarios, después de los cuales había que sacudirse y comerse algún dulce para poder seguir con el trajín del día. Cuando Sonia se fue Amanda saco su espejito de carey del bolso y se cercioró de que su temporal mutación no hubiera crecido, de alguna forma la burla de su jefa la hizo sentir como si tuviera una cabeza extra y al guardarlo saco un pequeño chocolate que comió con los ojos cerrados pensado en que con la ayuda de Dios todo saldría bien.


Qué pasará con el grano de amanda? terminará poniéndole un chinche en la silla a su jefa? no te pierdas la continuación de esta historia, solo aquí en el blog de freaks cool blessings

 

martes, 14 de mayo de 2013

Conoceré que tu eres mi canción

Hola, hoy les dejo está ilustración que hice inspirada en la canción de "Su presencia" titulada "conoceré".










miércoles, 23 de enero de 2013

una boda, pensamientos de una soltera

En estos días he estado haciendo unas ilustraciones para las tarjetas de una boda. El concepto es de la novia: Jesús y el novio esperan a la novia bajo un hermoso árbol que sirve de altar. (Les dejo aquí algunas imágenes)

Mientras dibujo pienso en muchas cosas, por ejemplo en mi soltería, creo que no la he "podido" disfrutar como debería por la presión social que ejercen otros sobre mi futura boda.


Mis padres, amigos y aun recién conocidos quieren dar su opinión frente a un estado civil que no ha sido, digamos, opcional y la ya común pregunta o mejor aun la clichesuda frase "este año sí" van cansando mis oídos mientras mi inteligencia y mis corazón, mas despierto a la voz de Dios, me aterrizan y centran.



Quiero decir, yo sé que en algún momento me casaré; pero me he afanado, frustrado y amargado demasiado mientras llega ese momento, y me he dado cuenta que esa frustración no ha sido generada por un real deseo obsesivo de tener un esposo sino mas bien por "la necesidad" de cumplir un requisito que la sociedad espera que cumpla, de la misma manera que espera regir mi peso, mi situación financiera y laboral y los demás estados de mi vida.


Pero la cuestión es que cuando estoy a solas y pienso en esto, sin escuchar ninguna otra voz mas que la de mi corazón (en donde, claro, habita Dios) llego a una conclusión: soy feliz. Soy feliz tal y como soy y estoy, estar completa no depende de tener un esposo o un novio, mi felicidad depende de la presencia de Dios en mi vida, de la realización que me brinda hacer lo que amo y de ser quien soy, sin más ni menos.


Un esposo significa una bendición, no un pulmón. Creo que por eso tantos matrimonios fracasan, esperan demasiado olvidando que solo Dios puede ser ese todo que desean de otro ser humano. La vida es tan maravillosa, tiene tantas aventuras y colores y olores y risas, y siempre hay uno para compartirlo todo, y no solo hablo de Dios, sino de quienes El pone a tu lado: tu familia, tus amigos, tus colegas...

Así que yo, esperaré mi bendición, pero mientras tanto reire y cantaré, viajaré, soñaré y seré feliz porque En Cristo estoy completa y no desperdiciaré esta bella aventura creyendo que mi vida no ha comenzado por no estar casada.